A lo largo de la historia, el camino de las mujeres en la ciencia ha estado marcado por obstáculos estructurales que limitaron su acceso a la educación, la investigación y el reconocimiento público. Durante siglos, su entrada a la educación superior estuvo cargada de prohibiciones, restricciones y prejuicios que limitaron su presencia en las universidades.
En España, no fue hasta finales del siglo XIX cuando pudieron matricularse de forma condicionada, y solo a partir del siglo XX comenzaron a incorporarse como docentes e investigadoras.
Sin embargo, incluso en los contextos más adversos, numerosas mujeres han logrado abrirse paso y transformar la química con aportaciones que, en muchos casos, no fueron reconocidas en su momento. Desde Conama sabemos lo importante que es reconocer su labor, y por ello, hemos realizado un pequeño reportaje en el que destacamos algunas figuras que contribuyeron de manera decisiva al desarrollo de esta disciplina.
Asimismo, celebraremos una jornada el próximo jueves 18 de junio, de 9:00 a 17:30, en la que dialogaremos sobre el impacto de las sustancias químicas, como los nitratos y los plaguicidas en la salud y el medioambiente.
1. Marie - Anne Pierette Paulze
Entre ellas, destacaron figuras como Marie – Anne Pierette Paulze, considerada como la madre de la química moderna, que se sumergió en el mundo de esta disciplina a la vez que aprendía otras materias como latín, inglés y dibujo técnico. Su pericia la convirtió en una figura clave en la producción científica que desarrollaba junto a su marido al traducir y elaborar ilustraciones de los experimentos.
En concreto, destaca la traducción del ‘Ensayo sobre el flogisto’ de Richard Kirwan, donde añadió observaciones que desmontaban la teoría obsoleta del flogisto –sobre la combustión– y que ayudaron a que su pareja articulara sus hipótesis sobre la oxidación de forma correcta.
2. Marie Curie
Más de un siglo después llegó Marie Curie, quien revolucionó la física y la química con sus investigaciones sobre la radiactividad y sentó las bases del uso de la radiación para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades como el cáncer. Fue la primera y única persona en recibir dos premios Nobel en distintas especialidad científicas: la física y la química.
Recibió el premio Nobel de Física en 1903 por sus investigaciones pioneras sobre los fenómenos de la radiación y el premio Nobel de Química en 1911 por el descubrimiento de los elementos radio y polonio, el aislamiento del radio y el estudio de la naturaleza y los compuestos de este elemento.
3. Ida Tacke Noddack
Asimismo, el siglo XX también estuvo marcado por científicas que ampliaron los límites del conocimiento en plena lucha contra la discriminación; una de ellas fue Ida Tacke-Noddack, una de las primeras alemanas en estudiar química en la Universidad de Berlín.
Identificó el renio junto a Otto Berg y publicó la primera predicción de lo que se llamaría fisión nuclear, una idea que tardó años en ser reconocida tras las investigaciones de Lise Meitner, Otto Hahn y Fritz Strassmann.
4. Lise Meitner
Por su parte, Lise Meitner fue una física brillante y pionera de la radioquímica que produjo el primer modelo de fisión nuclear de la historia junto a los químicos alemanes Otto Hahn y Fritz Strassmann. El Nobel recayó en el primero y representó uno de los muchos hallazgos científicos realizados por mujeres que se pasaron por alto en los comités de estos premios.
Tras una investigación de varios años también descubrieron el protactinio. Además, Meitner fue la primera profesora de Física en Alemania y sentó las bases del posterior desarrollo de la bomba nuclear al sugerir la posibilidad de la reacción en cadena atómica.
5. Irène Joliot-Curie
Otra química importante fue Irène Joliot-Curie, hija de Pierre y Marie Curie, que centró su investigación en el estudio de la radiactividad natural y artificial, la transmutación de los elementos y la física nuclear.
En el año 1935 fue galardonada junto a su marido al premio Nobel de Química en reconocimiento a su síntesis de nuevos elementos radiactivos, al bombardear aluminio con partículas alfa (núcleos de helio) y transformarlo en un isótopo radioactivo del fósforo. La radiación emitida por ellos se convirtió en una importante herramienta en la investigación de los átomos. En el año 1946, fue nombrada directora del Instituto del Radio.
6. Berta Karlik
Tras formarse en algunos de los centros más prestigiosos de Europa, Berta Karlik, continuó su carrera en Estados Unidos, una etapa que marcó el inicio de sus aportaciones más relevantes. Junto a su asistente Traude Benert identificó los isótopos 215, 216 y 218 del ástato y demostró su existencia en la naturaleza.
Con el tiempo, su prestigio cientifico la llevo a ser nombrada directora del instituto de Radio de Viena en 1957 y tras una década se convirtió en la primera mujer catedrática de la universidad de esta ciudad austriaca.
7. Marguerite Perey
En paralelo, la historia de Marguerite Perey muestra otro recorrido igualmente extraordinario. Discípula directa de Marie Curie, aprendió a aislar y purificar elementos radiactivos.
Su trabajo con el actinio la condujo al descubrimiento del francio, el último elemento identificado de forma natural. Sin embargo, su hallazgo lo anunció Jean Baptiste Perrin, ya que por aquel entonces era una asistente sin título universitario. Lejos de detenerse, completó sus estudios y obtuvo un doctorado en Física. Más tarde fundó y dirigió el Laboratorio de Química Nuclear del Centro de Investigación Nuclear de Estrasburgo. En 1962 se convirtió en la primera mujer en ser elegida miembro de la Academia de Ciencias de Francia.
8. Dorothy Crowfoot Hodgkin
La ciencia química del siglo XX también avanzó gracias a Dorothy Crowfoot Hodgkin, que fue pionera en el desarrollo de la cristalografía de rayos X. Gracias a esta técnica, logró desvelar la estructura tridimensional de moléculas esenciales para la vida.
Entre otros hallazgos, confirmó la estructura de la penicilina, descifró la compleja arquitectura de la vitamina B12 —un trabajo que le valió el Premio Nobel de Química en 1964— y, cinco años después, logró resolver la estructura de la insulina. Su amplio legado abrió el camino al estudio moderno de las biomoléculas.
9. Ada Yonath
Décadas más tarde, Ada Yonath retomó ese hilo científico desde una nueva perspectiva. Fundó el primer laboratorio de cristalografía de proteínas de Israel y, tras años de investigación, consiguió obtener la estructura del ribosoma mediante la técnica de criocristalización.
Este logro abrió la puerta al diseño de antibióticos más eficaces y menos agresivos para el ser humano. En 2009 recibió el Premio Nobel de Química por sus estudios de la estructura y función del ribosoma.
10. Frances H. Arnold
Dentro de la química contemporánea destaca Frances H. Arnold, ingeniera química pionera en la investigación de métodos de evolución para crear sistemas biológicos útiles.
Ha sido la primera científica en aplicar la evolución dirigida a la optimización de las enzimas al crearlas con 256 veces más actividad que las originales. Este método ha abierto un nuevo campo para la fabricación de sustancias químicas más respetuosas con el medio ambiente. En 2018 recibió el Premio Nobel de Química por esta metodología transformadora.
11. Emmanuelle Charpentier y Jennifer A. Doudna
Ya en 2020, Emmanuelle Charpentier y Jennifer A. Doudna cambiaron para siempre la biología molecular al desarrollar CRISPR-Cas9, una herramienta de edición genética capaz de modificar el ADN con una precisión sin precedentes, lo que las llevó a ser galardonadas con el Premio Nobel de Química en 2020.
Este descubrimiento ha impulsado avances en la medicina, agricultura y biotecnología, y ha abierto nuevas posibilidades en la lucha contra enfermedades genéticas y el cáncer.
12. Carolyn R. Bertozzi
Finalmente, el Premio Nobel de Química más reciente otorgado a una mujer fue para Carolyn R. Bertozzi en el año 2022 por el desarrollo de la teoría de la química del clic y la química bioortogonal.
Sus hallazgos permiten estudiar procesos biológicos dentro de células vivas sin interferir en su funcionamiento, lo que ha revolucionado la investigación biomédica y ha facilitado el desarrollo de nuevos fármacos y terapias.
En España, la industria química se ha convertido en uno de los sectores con mayor paridad: las mujeres representan ya el 46,8 % de la fuerza laboral y alcanzan el 56 % del personal investigador en el sector privado, una cifra excepcional en el conjunto del sector privado. Próximamente, os haremos llegar una segunda versión de este reportaje en la que hablaremos de las mujeres químicas más influyentes del país.