Los microplásticos, protagonistas de la sesión técnica de basuras marinas

Los microplásticos y la investigación han sido uno de los principales temas tratados durante la sesión técnica Basuras marinas (ST-46) de Conama 2020.

 

Nos enfrentamos a un problema ambiental, las basuras marinas, que es complejo y global, que nos afecta a todos y que requiere de la colaboración de distintos agentes de diferentes sectores. Entre dichas colaboraciones, hay una fundamental: el importante diálogo entre ciencia, la innovación y sociedad para afrontar las soluciones que deben emprender.

El grupo de trabajo Basuras marinas ha querido centrar su atención en Conama 2020 en la afección de los microplásticos, dado que supone una de las líneas de investigación de mayor proyección ante la necesidad de establecer medidas, entre ellas de carácter normativo y reglamentario.  Concretamente, durante la sesión técnica Basuras Marinas (ST-46) del congreso, el catedrático de Ingeniería Química de la Universidad de Alcalá, Roberto Rosal García, ha introducido cuáles son las líneas prioritarias de investigación en micro y nano plásticos y ha explicado algunas de los retos en este ámbito:

Roberto Rosal García, catedrático de Ingeniería Química de la Universidad de Alcalá

– Hay problemas de caracterización de tamaño y forma. Aún la ciencia está discutiendo la definición y caracterización de microplásticos, cómo se comportan los mismos en función de las definiciones de tamaños y formas que se les apliquen, lo que es vital para establecer la base de los estudios y también para las definiciones de normativas y reglamentaciones en las que se están trabajando.

– Existen dificultades de los sistemas de muestreo y las analíticas, donde se requieren métodos más automáticos capaces de procesar un volumen importante con una mínima manipulación, mejorar la capacidad de identificar muestras alteradas por la exposición a factores ambientales y técnicos, aún muy incipientes, que detecten tamaños muy pequeños. También existen retos en los procedimientos para evitar errores estadísticos de representatividad de la muestra, la comparación entre laboratorios, entre otras cuestiones.

– La distribución ambiental de los microplásticos en una de las líneas de investigación ambiental que está dando lugar a resultados sorprendentes sobre cómo los flujos de microplásticos se generan, se difunden y  se sedimentan en distancias muy largas en escaso tiempo, encontrándose muestras en sitios insospechados. Además, existen evidencias de que algunas partículas pueden volver a resuspenderse y pasar de nuevo a la atmósfera. Se desconoce el envejecimiento de microplásticos y a qué velocidad un plástico genera microplásticos o nanoplásticos y de los bioplásticos apenas existen estudios que ofrezcan datos suficientes.

– Hay un desconocimiento de los riesgos ecológicos que estos materiales generan y hay factores que complican la evaluación del riesgo ambiental, como la lixiviación de aditivos, la interacción con contaminantes del medio o la colonización con microrganismos.

– Otro de los ámbitos de estudio son las plantas tratamiento de aguas residuales como fuente de microplásticos, los procesos eliminan una gran cantidad de los plásticos del agua, pero aun así la cantidad es reseñable y los que se e
liminan pasan a los lodos.

Restricciones en la producción de microplásticos

En base a este conocimiento de base científica se está trabajando en relación al reglamento REACH en una propuesta de restricción de microplásticos en determinados productos, aquellos donde estos materiales se añaden de forma intencionada y su uso implique una liberación al entorno.

Presentación de proyectos de basuras marinas en Conama 2020

Estas restricciones se prevé que va a afectar a importantes sectores como: agricultura, horticultura, productos cosméticos, pinturas, recubrimientos, detergentes, productos de mantenimiento, aplicaciones médicas y farmacéuticas, pinturas y campos deportivos con césped artificial. También podría afectar a la producción de fertilizantes, fitosanitarios, cosméticos, detergentes, ceras, abrillantadores, entre otros productos, que tendrían que buscar alternativas al uso de estos microplásticos. Se espera que esto no solo suponga un impulso a la innovación y la reducción del 85% de los microplásticos añadidos intencionadamente, si no también que se evite la liberación de 500.000 toneladas de microplásticos en 20 años.

Además de esta importante acción se están identificando y analizando casos de estudio concretos como la cuenca del río Francoli, o la identificación de medidas para reducir los microplásticos en neumáticos y el sector textil, además de otras colaboraciones y alianzas como la iniciativa sobre un acuerdo global de Naciones Unidas sobre plásticos.

Durante la jornada, se han presentado también una selección de los proyectos de interés como fueron Surfing for Science, un proyecto de ciencia ciudadana para estudiar los microplásticos flotantes de las zonas de baño de la costa catalana; GOOD KARMA PROJECT, una iniciativa que ha identificadi miles de pellets o bolitas de plástico en las playas de Tarragona; MICROTROFIC, un proyecto para evaluar la contaminación por microplásticos en playas y superficie del mar en Canarias; PLASTIMARMED, para evaluar la ingesta de microplásticos en especies singulares como son tortugas marinas, cetáceos y peces, y finalmente propuestas metodológicas para el muestreo y seguimiento de microplásticos en ríos y zonas costeras.

Esta sesión es una de las acciones relacionadas con el proyecto Conamar, organizado por la Fundación Conama y que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

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Consulta el informe sobre Basuras Marinas elaborado por el comité técnico