Fundación Conama y el Centro Internacional para el Desarrollo Sostenible (CIDES) de Panamá reactivan el Encuentro Iberoamericano sobre Desarrollo Sostenible (EIMA) como un proceso de cooperación, generación de conocimiento y diálogo multiagente con horizonte 2030.
La nueva etapa del EIMA se ha puesto en marcha con la celebración, el pasado 23 de septiembre, de la primera reunión de su Comité Asesor. Este primer encuentro abrió un proceso de trabajo orientado a contrastar el enfoque de la iniciativa, identificar prioridades, actores y oportunidades de cooperación y sentar las bases de su proyección hasta 2030.
El Comité Asesor se configura como el principal espacio de orientación estratégica del proceso y continuará acompañando su desarrollo durante los próximos meses.
Forman parte de este Comité Asesor representantes de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), el Ministerio de Ambiente de Panamá, el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
De un encuentro a un proceso con horizonte 2030
El EIMA cuenta con una trayectoria iniciada en 1996 y catorce ediciones desarrolladas en distintos países iberoamericanos, entre ellos España, Panamá, Chile, Colombia y Brasil. Desde 2005, Fundación Conama y CIDES colaboran en su coorganización con el propósito de consolidar un espacio de encuentro entre administraciones, empresas, comunidad académica, organismos internacionales y organizaciones sociales.
La nueva etapa plantea evolucionar de la celebración de encuentros puntuales hacia un proceso continuado de investigación colaborativa, cooperación técnica y articulación multiagente. La metodología combinará análisis documental, espacios de orientación estratégica, trabajo técnico especializado y encuentros abiertos de contraste, con el objetivo de conectar conocimiento, actores e iniciativas y traducirlos en recomendaciones y oportunidades de cooperación.
Este relanzamiento responde a la proximidad del horizonte 2030 y a la necesidad de reforzar la conexión entre los compromisos ambientales internacionales y las prioridades, capacidades y experiencias de los territorios iberoamericanos. En este contexto, la Agenda Medioambiental Iberoamericana (AMI) actuará como uno de los principales marcos de referencia del proceso.
El EIMA no pretende sustituir su gobernanza ni generar estructuras paralelas, sino contribuir a conectar procesos existentes, identificar complementariedades y facilitar el intercambio de conocimiento y experiencias entre instituciones y redes de Iberoamérica y Europa. Durante la primera reunión del Comité Asesor se puso el acento en aprovechar el trabajo que ya desarrollan las redes iberoamericanas y otros procesos regionales y concentrar los esfuerzos del EIMA allí donde pueda aportar un valor complementario.
Primer Comité Técnico sobre agua y adaptación al cambio climático
Como uno de los primeros pasos de esta nueva etapa, el EIMA pondrá en marcha un Comité Técnico piloto sobre agua y adaptación al cambio climático, cuya primera reunión está prevista para el 28 de octubre.
El comité permitirá profundizar en retos compartidos, experiencias, capacidades, barreras y oportunidades de cooperación. Su composición se está definiendo a partir de un primer mapeo de actores y de las aportaciones del Comité Asesor, con el objetivo de incorporar perfiles especializados de distintos países y ámbitos.
Este trabajo servirá también para identificar las cuestiones, experiencias y vacíos de conocimiento que deberán abordarse posteriormente en la sesión técnica del EIMA 2026.
EIMA 2026, primer gran hito de contraste
El siguiente gran hito será el Encuentro EIMA 2026, que se celebrará en Madrid en el marco del Congreso Nacional del Medio Ambiente (CONAMA 2026). La programación específica del EIMA se concentrará los días 1 y 2 de diciembre e incluirá espacios de diálogo, una reunión presencial del Comité Técnico, una sesión técnica abierta y encuentros profesionales y de networking.
El encuentro se concibe como un hito dentro de un proceso más amplio, iniciado con el análisis previo y el trabajo de los comités y que continuará después de diciembre con la sistematización y contraste de resultados.
Las aportaciones generadas durante este primer ciclo servirán de base para elaborar un informe técnico de prioridades y recomendaciones y, posteriormente, la Hoja de Ruta EIMA 2027–2030, que orientará la continuidad del proceso mediante prioridades, líneas de cooperación, mecanismos de gobernanza e hitos de trabajo.
Entre los resultados previstos se encuentra la identificación de cuestiones estratégicas y técnicas prioritarias, recomendaciones y líneas de trabajo hacia 2030, así como el fortalecimiento de una red iberoamericana de cooperación capaz de mantener el intercambio más allá de los encuentros presenciales. El proceso prevé alcanzar una representación de al menos seis países, incorporar más de veinte actores y redes al Comité Técnico y reunir a más de 150 participantes en EIMA 2026.