El alto precio de la contaminación atmosférica para la salud y la economía

La contaminación atmosférica tiene graves impactos en la salud. Es responsable directa de al menos 3,3 millones de muertes por enfermedades cardiorrespiratorias y está relacionada con otras 100 patologías como insuficiencia cardíacas o trastornos neurodegenerativos. Esto deriva también en importantes consecuencias económicas: en 2013 se estimó que los costes relacionados con la contaminación ambiental en la Unión Europea oscilaban entre los 300.000 y los 940.000 millones de euros al año.

La contaminación atmosférica es uno de los factores de riesgo para la salud más importantes. Es responsable directa de al menos 3,3 millones de muertes por enfermedades cardiorrespiratorias y está relacionada con otras 100 patologías como insuficiencia cardiacas o trastornos neurodegenerativos. Así lo ha expresado el cardiólogo Jose Luis Palma de la Fundación Española del Corazón durante la sesión ‘Emisiones por la Movilidad y su repercusión en la salud’ celebrada este martes 8 de octubre en el Congreso Nacional de Movilidad en la que participó Conama como moderador.

Palma también ha indicado otros preocupantes datos como que la exposición de las mujeres embarazadas a la contaminación del tráfico aumenta en torno al 25% el riesgo de que sus hijos/as padezcan graves enfermedades respiratorias antes de cumplir los seis años de edad.

Además de los problemas en la salud, la contaminación también tiene graves consecuencias económicas, según ha explicado Palma. “En 2013 se estimó que los costes relacionados con la salud a causa de la contaminación ambiental en la Unión Europea oscilaban entre los 300.000 y los 940.000 millones de euros al año”, ha señalado. Dichos costes no solo incluían gastos sanitarios directos e indirectos, sino también los derivados que inciden en la economía nacional y mundial.

Mejorar la movilidad en las grandes ciudades

Tras la exposición de Palma, el responsable proyectos de movilidad en RACC, Ricard Casalins, ha presentado un estudio de la sostenibilidad ambiental en las seis ciudades españolas (Madrid Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza y Málaga) disponible en la plataforma Mobility Institute. Según ha defendido Casalins, el estudio muestra que “se están haciendo esfuerzos, pero aún queda mucho trabajo”.

Todos estos datos han evidenciado la importancia de reducir las emisiones contaminantes y la necesidad de pasar a una movilidad más sostenible en la que se opte por modos alternativos al transporte como caminar, bicicleta o transporte público.

Algunas de las medidas que se han propuesto están: mejorar la planificación urbana, establecer un diseño óptimo de carriles para bicicletas, el fomento del transporte público y cumplir la legislación en materia de emisiones.

La movilidad y la calidad ambiental en Conama

Además de la colaboración en este foro, Conama cuenta con una amplía línea de trabajo relacionada con la movilidad sostenible y los desplazamientos por motivos laborales.

En 2012 y 2014, ya fue tratada como tema específico dentro de la programación de los congresos que organiza Conama. Las cuestiones que se han tratado a lo largo de los años han sido la transición energética en el transporte, la inclusión de las perspectivas generacionales y de género en la movilidad urbana, y el aumento de comercio online y el desafío que eso supone para la logística son algunos de los frentes que encaran las ciudades del siglo XXI, entre otros.

Además, Conama ha impulsado otras iniciativas como un curso online gratuito de Movilidad Profesional Sostenible que completaron exitosamente un total de 470 alumnos y una plataforma sobre movilidad al trabajo junto con IDAE. Actualmente Conama tiene en marcha un proyecto que la identificación de los temas clave para conseguir una movilidad sostenible, conectada y segura en las ciudades.

En cuanto a la calidad ambiental, desde hace años este ha sido uno de los ejes de los Congresos Nacionales de Medio Ambiente. En ellos, se ha hecho referencia a una gran variedad de temas como la directiva de emisiones, la contaminación acústica o la escasa aplicación de  las evaluaciones de impacto en salud en España.

 

Publicada originalmente el 08/10/2019